Huelva y sus alrededores son un poderoso reclamo para el turismo nacional e internacional. Catedrales, monasterios, playas salvajes y parques de incalculable valor ecológico se dan cita en esta ciudad andaluza, donde escasean únicamente los parkings, sobre todo en temporada alta. No obstante, sabiendo dónde buscar, es posible estacionar cerca de sus enclaves más turísticos, a menudo gratuitamente, pues el aparcamiento en el centro de Huelva tiende a concentrarse en zonas con mayor afluencia.
La Catedral de La Merced, en la plaza del mismo nombre, recibe alrededor de un millón de visitantes al año. Es un edificio del siglo diecisiete que aúna los estilos renacentista, colonial y barroco, este último apreciable en su fachada, ricamente ornamentada. Sus visitantes pueden estacionar a menos de un kilómetro, en el Parking Pablo Rada.
La ciudad onubense es famosa por la calidad y atractivo de sus playas, a destacar las de Islantilla, El Portil, Cartaya o El Parador. Con diferencia, su arenal más apreciado es Matalascañas, de cinco mil metros de longitud, en las inmediaciones del Parque Nacional de Doñana. Afortunadamente para los conductores, la playa dispone de parking público en sus cercanías.
A veinte minutos en coche, Palos de la Frontera es una visita obligada para los entusiastas del mar y la navegación, formando parte de la Ruta de los Lugares Colombinos. Que las reducidas dimensiones de esta localidad no engañen. Alberga destinos como la Iglesia de San Jorge Mártir, el Monasterio de La Rábida o el Muelle de las Carabelas. Este municipio cuenta con un parking subterráneo donde puede estacionarse sin coste.
Los amantes de la naturaleza no deben abandonar Huelva sin antes visitar Doñana. Este parque nacional, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, concentra una biodiversidad única en sus más de cincuenta hectáreas. El aparcamiento no es un problema, ya que cuenta con un parking público.