¿Compensa pagar una póliza de decesos?

Cuando se plantea la posibilidad de contratar adeslas decesos una pregunta frecuente es la de si merece la pena pagar todos los meses por un servicio que, hoy en día, tampoco resulta tan caro. Un entierro con velatorio, un par de coronas, esquela e incineración no llega a los dos mil euros en muchos lugares de España. Así que hay quienes deciden dejar ese dinero reservado para dicho fin y olvidarse del tema.

Sin embargo, un seguro de decesos cubre muchas más cosas que lo que es el simple entierro y evita muchos problemas para los familiares que quedan detrás. Cuando una persona fallece en un hospital, uno de los casos más habituales, si esta persona cuenta con un seguro la familia solo tiene que comunicar el fallecimiento y, a partir de ahí, un profesional se va a encargar de todo el proceso. Ellos se dirigirán al hospital para realizar todo el papeleo, se reunirán con un portavoz de la familia para decidir a qué tanatorio se irá y se encargarán de todos los detalles, coordinándose con esa persona portavoz o con la familia más cercana. 

El sentirse guiados en ese momento es algo muy importante ya que la familia, con frecuencia, no está en condiciones de ponerse a buscar una funeraria y de organizar todo lo que tiene que ver con el entierro. Tener alguien al lado que tiene en cuenta todos los detalles es muy importante.

Otro punto que hace que estas pólizas compensen es que, una vez que se ha efectuado la despedida y el difunto ha sido enterrado o incinerado, estos seguros continúan ofreciendo servicios a los herederos. Realizan algunos trámites como conseguir las últimas voluntades o dar los certificados de defunción. Además, suelen contar con asesores con los que se puede mantener una entrevista para conocer los pasos a seguir con aspectos tan importantes como las cuentas bancarias, el conocer si hay seguros de vida o saber cuál es el último testamento en vigor.

Además, una vez que se ha cerrado el trámite, la compañía de seguros ofrece a la familia el detalle de los gastos y el cheque con el dinero de la póliza que haya sobrado, en el caso de que eso haya sucedido. Por todo esto, la contratación de este tipo de pólizas siempre es una excelente forma de quitarse preocupaciones de encima en momentos que pueden ser particularmente duros.