Pontevedra ofrece un atractivo especial desde las alturas. Los miradores que salpican su litoral proporcionan vistas de postal. Destacan los del monte Siradella, el parque forestal A Fracha o Fedorentos, este último situado al sur de las Islas Atlánticas. Al buscar información Isla de Ons, el viajero descubre multitud de miradores (Alto do Cucorno, do Castelo, etc.), pero ninguno cautiva tanto como el citado Fedorentos.
A ciento setenta metros de altura, este mirador pontevedrés es una atalaya natural de la que avistar las cercanas islas Cíes y Onza, Bueu o la Costa da Vela. Los turistas ascender a este mirador para hacerse selfies y contemplar el ocaso, sirviendo de pretexto para explorar O Burato do Inferno o la playa de Pereiro, a medio kilómetro aprox.
El mirador de Siradella, en la península de O Grove, se alza unos ciento sesenta metros de altura sobre el monte de nombre homónimo. Sus vistas abarcan el complejo de humedales costeros de Umia y O Grove y el Istmo de la Lanzada. A unos pasos de su posición, los miradores de Golo y O Andrea brindan una panorámica alternativa de esta península.
Miradores como el de Monte Cepudo, en el parque forestal del mismo nombre, revisten interés tanto por sus vistas como por su entorno natural. Las rutas de senderismo, un área infantil con juegos y atracciones y otros alicientes convierten su visita en una aventura familiar.
El centro arqueológico de la Caeira acoge algo más que petroglifos y otros restos de la Edad del Bronce. Junto a su parque Boa Vista, existe un mirador a doscientos metros sobre el nivel del mar. Desde aquí pueden observarse algunos de los enclaves más pintorescos de la ría de Vigo, como el puente de Rande, la isla de Tambo o el municipio marinero de Combarro, entre otros.