Un cenador para tu familia

Aunque ahora nos parezca muy lejos, la primavera está a la vuelta de la esquina y el sol volverá a brillar en nuestros cielos. Por eso es el momento de empezar a hacer planes de cara a esos días en los que ya nos apetecerá comenzar a usar el jardín de casa con frecuencia.

Los jardines a menudo no se utilizan por dos razones: cuando hace mucho sol no es agradable estar expuestos al mismo. Pero si llueve o cae un poco de rocío por la noche, tampoco gusta estar en el exterior. Para evitar todo esto lo mejor es contar con un buen cenador para la familia y amigos.

El espacio del cenador puede crearse de varias maneras. Puede ser algo totalmente desmontable que se quite una vez que acaba el verano y se vuelva a montar llegado el buen tiempo. O puede ser un espacio fijo que se mantenga durante todo el año. Para los desmontables, las estructuras que se realizan con tubos de hierro que se encajan son las más recomendables. Las lonas industriales de calidad pueden conformar un buen techo e incluso una o dos paredes laterales si se cree necesario.

En el caso de cenadores permanentes, la estructura sería más sólida, pensada para permanecer, aunque las lonas seguirían siendo la mejor opción para el techo y los laterales en caso de querer instalarlos.

Hoy existen en el mercado muchos tipos de lonas diferentes y es fácil encontrar una que combine bien con el ambiente del jardín. Algunas personas eligen los tonos verdes similares a los de los árboles y el campo para que el cenador quede totalmente integrado en el ambiente. Otros, prefieren los clásicos blancos que quedan muy elegantes y recuerdan a los mejores hoteles.

El espacio del cenador dependerá del uso que se le quiera dar. Si normalmente se hacen reuniones con muchos amigos, debería de ser grande, pero si solo se pretende un uso familiar, un tamaño pequeño sería perfecto y ahorraría muchos gastos innecesarios. En cualquier caso, un cenador pequeño puede ser ampliado con una estructura desmontable y más lona en cualquier momento que pudiera hacer falta, por ejemplo, con motivo de una celebración familiar importante.

El cenador permanente es, seguramente, la mejor opción para poder usar este espacio durante prácticamente todo el año, pudiendo salir a tomar un café o a disfrutar del aire incluso en invierno en los días de menos frío.